Hoy, doce meses después, tengo mucho que agregar a esa lista de cosas que hice mal.Hace un año pensé que mi esencia no podía arruinarse más. Una vez más, me doy cuenta que las cosas siempre pueden ir peor.Esas cosas que no hubiera hecho “ni en pedo”, las hice. Algunas con alcohol de por medio, y otras no.Reemplacé a mis amigas de toda la vida por unas nuevas. Llegué a mi casa mucho después del amanecer. Subí a autos de chicos pasados de copas. Me enteré de idioteces que hice sin siquiera poderme acordar. Hasta el cigarrillo, después de jurar que no lo haría, probé. Dejé que me falten el respeto como mujer, que se burlaran, que sólo se divirtieran conmigo. Me escapé de casa en medio de la madrugada. Mentí sin escrúpulos a mi propia familia. Algo más? Si, mucho, mucho más. Todo esto ya no se siente como un pecado. Ya no hay cargos de conciencias, nada de eso.Nunca hice las cosas tan mal, y nunca estuve tan feliz.Nunca tuve tan poco, y pocas veces me alcanzó tanto como ahora.Este es un camino que nunca recorrí, y que pensé que desembocaría en catástrofe total.Pero con diversión de por medio y tomando las cosas más a la ligera, mi humor sólo mejoró. Por eso en casa, todo está mejor. Lo que hago mal, ellos jamás se van a enterar. Y ojos que no ven, corazón que no siente.Sin estudiar ni preocuparme por el colegio, me doy cuenta que no necesitaba esas quince horas antes de una evaluación. No necesitaba ponerme nerviosa, ni repasar para una lección.Con más seguridad, confianza y tranquilidad, de mis notas nadie se puede quejar.La balanza marca más números que nunca. Tal vez pese un poco tanta felicidad.Mi corazón se acostumbró a olvidar eso que hacía mal; mi cabeza a dejar de lado lo que me hace llorar.Después de cumplir durante el día con todas las responsabilidades, ¿por qué no, en la noche, dejarlas atrás?Los chicos hacen brillar a algunas chicas, les dan luz. Yo quiero brillar por mí misma. No quiero deberle nada a nadie más.Estuve tanto tiempo corriendo a través de autos acelerando. Al fin tengo el mío propio. Finalmente puedo yo también ganar velocidad. Todo está pasando muy rápido. Pero se siente bien la adrenalina.Nada importa, nada está mal, si sé a dónde quiero llegar. Tengo tiempo y camino de sobra para frenar.Perdón a todas esas personas que estoy dejando atrás. Me llevo a mi mini-yo conmigo. A ella nunca la voy a abandonar.Algunas personas creen que el invierno deja atrás al verano. Pero lo bueno del verano es esa sensación de festejo, de libertad. Es eso lo que yo me quiero quedar.Ya no puedo estar estancada siempre en lo mismo. Debo crecer, elegir mi propio camino, por más de que otros no quieran recorrerlo conmigo.Me acosan a preguntas sobre qué es lo que quiero en esta vida. Voy a decírtelo cuando me decida. Mientras tanto no voy a quedarme sentada para poder pensar.Este es el día que ellos esperaron que nunca llegara. Se trata del crecimiento. Así que esperemos que no pierdan la cabeza, porque hasta papá sabe que él siempre será el número uno. Sólo debe aceptar que hoy no lo quiero demostrar.El tiempo es tan malo como siempre. Es hoy. Hoy debo marchar.