
Se que es tonto pedirte perdón,
si no fui yo quien cometió el error,
si fuiste tú quien la espalda me dió;
la que nunca escucho, la que todo mató.
Me arrepentí de haber vivido así,
que no pudieras confiar nunca en mí,
hasta que un día me fui, hoy me culpas,
ah! pero si que nunca te mentí, sí que te lo advertí...
y llore tanto por tí, al pensar que yo te herí,
no es solo tú o solo yo, AQUI PERDIMOS LOS DOS..